Una vez concluida la donación, el proceso continúa. La sangre se somete a una serie de controles. Es aquí donde entra en juego el gran trabajo de los profesionales del Banco de Sangre.
La bolsa donada se analiza con las técnicas más innovadoras en biología molecular en la que se puede detectar la presencia de virus que pueden ser transmitidos por la sangre. El resultado de la analítica realizado por el Laboratorio se envía a todos los donantes de sangre.
En la fase de fraccionamiento, la sangre se separa, a través de un proceso de centrifugación, en tres componentes: glóbulos rojos, plasma y plaquetas. Separados los diferentes componentes sanguíneos se conservan según las condiciones de conservación necesarias, por ejemplo, las plaquetas sólo se pueden conservar 7 días a 22ºC y en constante movimiento para que no coagulen y la sangre total se conserva en cámaras frigoríficas a 4ºC durante 42 días.

